Ángeles Rebeldes se sitúa en la Universidad de San Juan y el Espíritu Santo, un entorno académico que se ve sacudido por el regreso del intrigante y perspicaz profesor Parlabane. Este regreso coincide con la llegada de un legado significativo de Arthur Cornish, destacado coleccionista de arte canadiense. Dentro de este legado se encuentra un manuscrito inédito de Rabelais, lo que desata una serie de conflictos y tensiones entre los albaceas del testamento: los profesores Hollier, McVarish y Darcourt.
La búsqueda del manuscrito revela las verdaderas intenciones y la codicia de los personajes, llevándonos a explorar diversos temas como el mecenazgo, la alquimia, el coleccionismo, y el fascinante mundo de los lutieres.