Stuart Maclure presenta en su obra Aprender a Pensar, Pensar en Aprender, publicada por Gedisa, un análisis profundo sobre la educación y el desarrollo del pensamiento en los jóvenes. Este libro se basa en una conferencia organizada por el Centro de Investigación Innovación Educativas (CITE) de la OCDE en julio de 1989, donde se discutieron aspectos fundamentales sobre cómo los jóvenes razonan y aprenden.
El autor comienza estableciendo que pensar es una actividad intrínseca al ser humano, fundamental para la vida cotidiana. A pesar de que la educación formal busca cultivar y elevar las facultades del pensamiento, Maclure sostiene que no ha logrado cumplir este objetivo de manera efectiva. Ante esto, propone una revisión de las prácticas pedagógicas para fomentar:
- Creatividad
- Pensamiento sistémico
- Capacidad de abstracción
- Experimentación
Según Maclure, estos son los desafíos actuales de los sistemas educativos.
El libro explora tres concepciones generales sobre la educación:
- Enfoque de las habilidades: Se centra en el desarrollo de competencias específicas que mejoran el razonamiento y la toma de decisiones.
- Modelo de inculpación: Analiza cómo las actitudes y creencias culturales pueden influir negativamente en el aprendizaje.
- Disciplinas y pedagogía tradicionales: Propone que estos métodos pueden, en algunos casos, limitar el desarrollo del pensamiento crítico.