Las representaciones en el arte románico pueden clasificarse en dos categorías principales:
- Obscenas y Grotescas: Imágenes que desafían las normas sociales y religiosas, donde la transgresión se convierte en un elemento central.
- Amorosas y Contenidas: Representaciones que exaltan el gesto amoroso y la intimidad, aunque enmarcadas dentro de una perspectiva más conservadora.