El libro surge de la observación de la falta de técnica en los interrogatorios llevados a cabo en los juzgados y tribunales españoles. Aunque existen expertos en la materia, muchos abogados carecen de un enfoque sistemático y efectivo. Fernández León propone la importación de técnicas del crossexamination anglosajón, un método que ha demostrado ser eficaz en el ámbito del derecho.