Assassin’s Creed: Underworld nos transporta a Londres en 1862, una ciudad en plena Revolución Industrial. La construcción del primer tren subterráneo del mundo marca el escenario de esta intrigante historia. Todo comienza cuando se descubre un cadáver en una excavación, lo que desata una serie de eventos que intensifican la milenaria lucha entre los Asesinos y los Templarios.