El poemario se divide en tres partes que representan diferentes dimensiones del tiempo:
- Ayer: Esta sección se caracteriza por una línea intimista y nostálgica, reflexionando sobre lo que el tiempo nos arrebata y la fidelidad a los recuerdos.
- Hoy: En esta parte, se explora la actualidad, los desafíos y la belleza de vivir el presente, invitando al lector a sumergirse en el aquí y el ahora.
- Mañana: La última sección se proyecta hacia el futuro, contemplando las esperanzas, sueños y temores que nos acompañan en nuestra existencia.