La obra de Sarduy es un viaje fascinante a través de la riqueza del lenguaje y la complejidad de la experiencia humana. Su estilo barroco, aunque desafiante, es una celebración de la diversidad cultural de América Latina. La prosa de Sarduy es poética y visual, lo que permite al lector sumergirse en un mundo donde cada palabra está cargada de significado.
Sin embargo, la densidad de su prosa puede resultar abrumadora para algunos lectores, quienes podrían encontrar difícil seguir el hilo narrativo. A pesar de esto, «Barroco» es una obra que invita a la reflexión y al análisis, ofreciendo múltiples capas de interpretación.