La Sinfonía Nº 4 en Si bemol mayor, Op. 60 de Ludwig Van Beethoven es una obra maestra que se sitúa en un periodo de intensa creatividad del compositor, que también abarca la creación de otras obras notables como el Cuarto Concierto para Piano, la Sonata Appassionata, y los cuartetos de cuerda Razumovsky.
Esta sinfonía fue compuesta entre 1806 y 1807, durante un tiempo en que Beethoven estaba en plena madurez artística. Se caracteriza por su estructura equilibrada y su expresión emocional, lo que la convierte en una pieza clave para entender la evolución del lenguaje sinfónico en el tránsito del clasicismo al romanticismo.