En Bellas Durmientes, Stephen King y su hijo Owen King nos presentan una inquietante historia que plantea la pregunta: ¿qué sucedería si las mujeres de nuestro mundo se desvanecieran en un sueño profundo? En este futuro cercano, al caer en el sueño, las mujeres son envueltas por un capullo que las aísla, y cualquier intento de despertarlas o tocarlas desencadena una violencia extrema. Mientras tanto, los hombres quedan abandonados a sus instintos primarios, enfrentándose a un nuevo y caótico mundo.
La única excepción es Evie, una joven que parece ser inmune a este fenómeno. Su condición plantea interrogantes: ¿es una anomalía médica que merece ser estudiada o es un demonio que debe ser eliminado? A través de esta premisa, los autores nos ofrecen una fábula contemporánea sobre la posibilidad de un mundo exclusivamente femenino, uno que podría ser más pacífico y justo.
Bellas Durmientes no solo es una novela de terror, sino también una crítica social que nos obliga a cuestionarnos sobre el mundo en el que vivimos. ¿Qué pasaría si realmente las mujeres se retiraran del escenario? La obra se convierte en un espejo que refleja tanto nuestros miedos como nuestras esperanzas.