- Amor y Afecto: La importancia de abrazar y acariciar a los niños, fomentando un ambiente de seguridad y amor.
- Respeto a la Individualidad: Reconocer a los niños como seres humanos con sentimientos y necesidades propias.
- Vínculo Afectivo: La relevancia de dormir junto a los hijos cuando están inquietos o desconsolados, reforzando así el lazo emocional.