Boca de Tiburón es una obra que aborda las inquietudes de Sofía, una niña que se encuentra en una etapa crucial de su desarrollo: la pérdida de sus dientes de leche. La historia se centra en su deseo y temor de perder estos dientes, simbolizando su transición de la niñez a la adolescencia. Por un lado, Sofía anhela las sonrisas con ventanas (es decir, las sonrisas que dejan ver los espacios donde estaban los dientes) y, por otro, siente un profundo desagrado hacia el mítico ratón Pérez, figura tradicional en la cultura hispana que recoge los dientes de leche y deja monedas a cambio.