El libro se fundamenta en la célebre pregunta de Dios a Caín: «¿Dónde está tu hermano Abel?» (Gn 4,9), la cual simboliza la responsabilidad ética que todos compartimos frente a la violencia. Esta obra busca explorar cómo el acto de violencia, que en un principio parece ser un asunto individual, se convierte en un fenómeno social y estructural que nos involucra a todos.
Aunque el libro no se centra en personajes ficticios, los protagonistas de esta narrativa son las mujeres que viven bajo el yugo de la violencia, así como las estructuras sociales que perpetúan esta opresión. A través de un enfoque multidisciplinario, se presentan casos y situaciones que dan vida a los argumentos expuestos.
Opinión Crítica
Este libro se presenta como un grito de denuncia y un llamado a la acción que invita a una reflexión profunda sobre el papel que cada uno de nosotros juega en la perpetuación de la violencia. La interconexión entre la teoría y la práctica es un aspecto destacado que permite al lector no solo comprender la problemática, sino también actuar en consecuencia.