Chartier nos invita a reflexionar sobre cómo leer un texto que no existe y los desafíos de representar una obra cuya historia se ha desvanecido en el tiempo. La trama de «Cardenio» se basa en una novela que forma parte de «Don Quijote» de Cervantes, un texto que había sido ampliamente conocido y adaptado en diversas culturas europeas antes de su traducción al inglés.
Chartier analiza cómo el estatuto de las obras canónicas ha cambiado a lo largo de los siglos y cómo los textos son maleables, transformándose a través de traducciones y adaptaciones. Los lectores de «Don Quijote» vieron la obra como un repertorio de novelas que podían ser publicadas o llevadas a la escena, lo que a menudo compromete la coherencia de la narrativa original.
En mi opinión, «Cardenio: Entre Cervantes y Shakespeare» es una obra esencial para entender la interconexión cultural entre España e Inglaterra en el siglo XVII. Chartier no solo ilumina el misterio de «Cardenio», sino que también nos ofrece herramientas para cuestionar la naturaleza de los textos literarios y su evolución a través del tiempo. Su análisis es profundo y provoca una reflexión necesaria sobre el estado actual de la literatura y su preservación.