El libro «Casadas, Monjas, Rameras y Brujas» surge como una respuesta a la marginalización histórica de la mujer. A lo largo de los siglos, la historia ha sido narrada predominantemente desde la perspectiva masculina, dejando en la sombra a las mujeres, salvo en contadas excepciones. Manuel Fernández Álvarez se propone rescatar a las mujeres del Renacimiento español, dándoles voz y presencia en el relato histórico.