La novela fue escrita en 1943, poco después del fin del conflicto bélico, y se presenta como una crónica autobiográfica que refleja las vivencias de Fortún durante esos años turbulentos. A través de los ojos de una adolescente, el lector es transportado a un Madrid sitiado, donde la supervivencia se convierte en una lucha diaria.
«Celia en la Revolución» es, sin duda, una obra que trasciende el ámbito de la literatura infantil, convirtiéndose en un testimonio valioso de un periodo crucial de la historia española. La habilidad de Fortún para capturar la esencia de la experiencia humana en tiempos de crisis la convierte en una lectura imprescindible para cualquier amante de la literatura.