El códice se originó en las altas tierras centrales de México, probablemente cerca de Puebla o del Valle de Tehuacán. Este manuscrito es un testimonio invaluable de la cultura azteca, ya que fue creado antes de la llegada de los españoles y, por lo tanto, no muestra ninguna influencia europea. Se estima que fue realizado a finales del siglo XV y posteriormente enviado a España en el siglo XVI, para luego llegar a Italia.
Aunque el Codice Borgia no se conoce en su totalidad, se cree que contiene ritos, mitología y aspectos de la vida cotidiana de los pueblos indígenas de la región. Las ilustraciones son de una belleza excepcional, lo que lo convierte en un objeto de estudio tanto artístico como histórico.