«Dead Men’s Bones» es la cuarta entrega de la aclamada serie protagonizada por el Inspector Tony McLean, un personaje que ha cautivado a los lectores con su aguda intuición y su capacidad para desentrañar los misterios más oscuros. Publicada por Penguin, esta novela se ha convertido en un best seller del Sunday Times y se sitúa en el corazón de Edimburgo, una ciudad que, a menudo, actúa como un personaje más en la historia.
La trama comienza con el brutal asesinato de Morag Weatherly y sus dos hijas, quienes son encontradas muertas en su hogar aislado en el noreste de Fife. El principal sospechoso, Andrew Weatherly, un influyente político, se quita la vida tras cometer el crimen. A primera vista, el caso parece sencillo, pero a medida que el Inspector McLean investiga, se da cuenta de que está inmerso en un laberinto de poder y privilegio. La presión para cerrar el caso aumenta, pero McLean se siente obligado a desenterrar verdades más profundas, lo que pone en peligro la vida de aquellos que le importan.