Aguilar, que es mayor que Agustina, está divorciado y se identifica como comunista. Pronto, la situación se complica con la llegada de tía Sofi, una mujer desconocida para Aguilar que actúa como una figura materna para Agustina. A medida que la trama avanza, Aguilar empieza a descifrar un entramado de dolor, odio reprimido y pasiones ocultas dentro de la familia de su compañera.