La novela sigue la vida de Chance, un hombre que ha vivido toda su vida en el jardín de una mansión, cuidando de las plantas y viendo la vida pasar a través de la pantalla del televisor. Tras la muerte de su benefactor, Chance se ve obligado a salir al mundo exterior, donde su visión inocente y su simplicidad son malinterpretadas por quienes lo rodean.
A medida que Chance se involucra con la élite de la sociedad, sus declaraciones sobre el cuidado de las plantas son interpretadas como profundas reflexiones sobre la política y la vida. A través de esta serie de malentendidos, se convierte en una figura pública inesperada, lo que plantea preguntas sobre la percepción y la verdad en un mundo donde la imagen a menudo eclipsa la realidad.