En Docentes Que Dejan Huellas, Gustavo Martínez aborda la importancia del rol del docente en la educación contemporánea. El libro se centra en la necesidad de que los educadores sean capaces de adaptarse a las necesidades de sus estudiantes, promoviendo un enfoque más personalizado y significativo en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
El libro no presenta personajes en el sentido tradicional, ya que se enfoca en el docente como protagonista de la narrativa educativa. El estilo de Martínez es claro y accesible, haciendo uso de ejemplos prácticos y reflexiones que favorecen la identificación por parte de los educadores.