El Año de Spitzberg es una obra que nos sumerge en una atmósfera de horror y muerte, situada en los inhóspitos parajes de Noruega. La historia sigue al protagonista, quien es condenado a pasar un año en la isla de Spitzberg, un lugar desolado donde la supervivencia es casi imposible. Este castigo es consecuencia de un crimen que ha cometido, y su relato se desarrolla en primera persona, lo que añade un intenso sentido de angustia existencial.
La novela explora la solitud y el aislamiento del ser humano frente a la naturaleza. A lo largo de su tortuosa experiencia, el protagonista se enfrenta a su propio miedo y a la desesperación que provoca la inevitable muerte. La naturaleza, representada como un enemigo implacable, contrasta con el profundo amor a la vida que siente el protagonista, creando un conflicto interno que lo lleva a cuestionar su propia existencia.