En «El Arrancacorazones», Boris Vian nos presenta un mundo marcado por el estremecedor delirio que desencadenan la dominación materna y el conflicto inevitable entre la vida autónoma de la infancia y la presión de la familia y la sociedad. La novela está poblada por personajes inolvidables, como Joël y Citroën, que encarnan esta lucha interna.