El dibujo es una de las primeras formas de expresión que los niños desarrollan, y este libro se centra en cómo la creatividad infantil se manifiesta a través de esta actividad. Según el autor, los niños comienzan a expresarse plásticamente alrededor de los dos años y continúan su evolución hasta la etapa del realismo visual, donde el dibujo se convierte en un aprendizaje cultural significativo.