Clive Cussler logra crear una narrativa trepidante, llena de giros inesperados y momentos de gran acción. Su habilidad para mezclar la historia con la ficción es evidente, y la forma en que presenta la lucha del Dalai Lama y la búsqueda del buda de oro es tanto emocionante como informativa. La prosa es accesible, lo que permite al lector sumergirse rápidamente en la historia.
A pesar de ser una obra de ficción, el autor no escatima en detalles sobre las tradiciones y la cultura tibetana, lo que añade un exotismo fascinante a la narración. Sin embargo, algunos podrían argumentar que la trama sigue los clichés típicos del género de aventura, aunque esto no resta valor a la experiencia de lectura.