En El Cocodrilo de Aristóteles, Onfray postula que la mayoría de las veces, cuando un pintor decide abordar un tema filosófico, se limita a pintar un texto o una frase que encapsula la esencia del pensamiento del filósofo en cuestión. A través de 33 lienzos, cada uno representando a un filósofo desde Pitágoras hasta Derrida, el autor nos invita a explorar la historia de la filosofía a través de los detalles que los artistas han elegido para resumir la filosofía de cada pensador. Por ejemplo:
- Anaxágoras: un candil
- Heráclito: lágrimas
- Demócrito: risa
- Platón: caverna
- Aristóteles: un cocodrilo
- Marco Aurelio: un pan
- Agustín: una concha