El libro El Jardín Japonés se adentra en la construcción cultural del paisaje natural, destacando que el jardín japonés no es un fenómeno aislado. Este arte paisajístico ha conservado su individualidad a través de los siglos desde su origen en China, pero se enriquece al ser analizado bajo diferentes perspectivas culturales.
El texto no presenta personajes en el sentido narrativo, pero se puede considerar a los artesanos y paisajistas japoneses como figuras centrales que han contribuido a la creación y evolución de estos jardines. Además, el concepto de paisaje en sí mismo actúa como un protagonista, representando la interacción entre el ser humano y la naturaleza.