En El Jinete del Dragón, los lectores se sumergen en una aventura mágica que sigue a Ben, un joven sin familia, y a Lung, un dragón plateado. La historia se desarrolla en la tierra de los dragones en Escocia, un lugar amenazado por la codicia y la avaricia de los humanos. Lung se embarca en un viaje épico en busca de La Orilla del Cielo, un valle legendario en el Himalaya donde se rumorea que residen los últimos dragones.
La obra de Cornelia Funke destaca por su capacidad de reciclar mitos y fantasías en un formato original y atractivo. El estilo narrativo es envolvente, logrando que el lector se sumerja en un mundo rico en detalles y emociones. La trama está cuidadosamente construida, con un desarrollo que mantiene el interés a lo largo de la historia.
Los personajes están bien delineados, cada uno aportando su propio matiz a la narrativa. La relación entre Ben y Lung es especialmente conmovedora, mostrando cómo la amistad puede surgir en los contextos más inesperados. Además, el antagonista, Ortiga Abrasadora, es una representación efectiva de los miedos y desafíos que enfrentan los protagonistas.