«El Libro de Vida», escrito por
y la identidad de los niños es conmovedor y relevante, pues invita a la sociedad a reflexionar sobre cómo las experiencias de la infancia son fundamentales para la formación del ser humano. Marchant no solo se detiene en el problema, sino que ofrece una solución tangible a través de la creación de Libros de Vida, lo que añade un carácter propositivo a su obra.