En «El Lugar del Símbolo», se explora el fascinante mundo de las instalaciones de juego y su impacto en la infancia. Este texto sugiere que el juego no es solo una actividad lúdica, sino un medio poderoso a través del cual los niños pueden comunicar y explorar emociones complejas como la valentía, el temor y el cuidado. A través de la mirada, la escucha y el acompañamiento, el libro invita a los adultos a comprender cómo los niños utilizan el juego como una forma de narrar y dar sentido a sus experiencias.