Antonio Villanueva Edo logra sumergir al lector en un escenario histórico rico y complejo. La trama no solo se centra en la medicina y la epidemia, sino que también explora las tensiones políticas de la época, lo que añade una dimensión profunda a la narrativa. La figura de Agustín Ovando es un reflejo de la humanidad en tiempos de crisis, mostrando cómo la vocación médica puede ser tanto un acto de valentía como de compromiso social.
El autor utiliza un estilo narrativo que combina aspectos históricos y ficticios de manera efectiva, lo que permite al lector no solo entender los desafíos a los que se enfrenta el protagonista, sino también la desesperación y el miedo que la epidemia provoca en la sociedad. Esto hace que el libro sea no solo entretenido, sino también un documento social de la época.