En «El Moisés de Miguel Ángel», Freud se adentra en el análisis de una de las obras más emblemáticas del arte renacentista: la estatua de Moisés, creada por el célebre escultor Miguel Ángel. La obra se encuentra en la iglesia de San Pietro in Vincoli en Roma y es reconocida por su impresionante presencia y profundidad psicológica.