En El País de las Sombras Largas, Hans Ruesch nos transporta a las heladas y remotas regiones polares, donde la vida de los innuits (los hombres) se entrelaza con la incursión del hombre blanco. La novela narra las aventuras diarias de estos indígenas, mostrando su lucha por la supervivencia en un entorno hostil y su relación compleja, a menudo marcada por el conflicto y la incomprensión, con los colonizadores. A través de una serie de episodios que oscilan entre lo cómico y lo dramático, Ruesch explora temas como la identidad, la resistencia cultural y el choque entre dos mundos.