El libro se sitúa en un momento clave para Nicaragua, donde se reconoce el turismo como una de las principales fuentes de ingreso del país en el siglo XXI. A raíz de procesos de globalización externa y de estabilización social, económica y política interna, la obra propone un enfoque de desarrollo turístico integrado que busca maximizar el potencial de este sector en la región del norte, específicamente en los departamentos de Estelí y Nueva Segovia.