La historia sigue a una mujer anónima que es sometida a un tratamiento de «descanso» prescrito por su esposo, un médico. Ella se encuentra confinada en una habitación decorada con un tapiz amarillo que la obsesiona y la atrapa en un ciclo de desesperación. A medida que avanza la narrativa, la protagonista comienza a descomponerse mentalmente, reflejando su lucha contra la represión y el aislamiento.