En Érase una vez dos princesas, la historia comienza con la intrépida Amira quien, en un acto de valentía,
decide rescatar a la dulce Sadie de la torre donde se encuentra prisionera. Este evento inesperado marca
un cambio radical en sus vidas, llevándolas a descubrir un vínculo especial que se fortalece a medida que
enfrentan juntas sus miedos y luchan por aceptarse a sí mismas.
A lo largo de su aventura, las protagonistas desafían los clichés tradicionales de los cuentos de hadas,
cuestionando lo que significa ser una princesa y lo que realmente implica alcanzar la felicidad eterna.