La idea principal del libro se centra en la importancia de la evaluación sistemática de los programas sociales para asegurar que los recursos se utilicen de la mejor manera posible, maximizando así su impacto social.
Aunque el libro no presenta personajes en el sentido narrativo, los actores sociales que se mencionan incluyen a los financiadores, administradores, ejecutores y beneficiarios de los programas sociales. Cada uno de estos actores juega un papel crucial en el ciclo de evaluación y mejora de los programas.