El protagonista, Hiroshi Kano, es uno de estos «ángeles de la muerte» a disposición de aquellos que no pueden cumplir con el acto de venganza por sí mismos. A través de su figura, Matsumoto explora no solo la violencia inherente a la naturaleza humana, sino también las luchas internas que enfrenta Hiroshi, quien mantiene conversaciones con una mujer que solo él puede ver, sugiriendo una lucha con su propia realidad y la locura que lo consume.