En esta divertidísima secuela, el querido personaje Jim Pance, un chimpancé con un carácter gruñón, se enfrenta a la ansiedad social que le provoca la idea de asistir a una fiesta organizada por su amigo Puercoespín. Aunque la fiesta promete diversión con la asistencia de todos los animales de la selva, Jim no se siente cómodo, especialmente porque no sabe bailar. Sus amigos intentan ayudarle a aprender algunos pasos de baile, pero sus esfuerzos no hacen más que aumentar su incomodidad. Sin embargo, la situación da un giro inesperado cuando Búfalo revela que también se siente nervioso, lo que lleva a Jim a comprender que sentirse incómodo es normal.