Formato: Rústica
«Guíame, Señor, por el Camino Eterno» es un texto que invita a la reflexión sobre la relación entre el ser humano y Dios, enfatizando que el verdadero entendimiento de lo divino no proviene únicamente del estudio académico o teológico. En sus páginas, Iragui Redin argumenta que la conexión con Dios es intrínseca y se encuentra en el interior de cada individuo.