La antología
y lo sobrenatural.
El libro comienza con una evocadora cita que establece el tono sombrío y misterioso: «En esa cabaña solitaria, por la que acababa de pasar la muerte, los huérfanos permanecían en vela al resplandor fluctuante que proyectaban los leños del hogar.» Este pasaje no solo sirve como introducción, sino que también encapsula la atmósfera de aislamiento y temor que rodea a las leyendas de los hombres-lobo.
Los relatos incluidos en esta antología no solo se centran en la transformación del hombre en lobo, sino que también abordan temas más profundos como la dualidad de la naturaleza humana y el monstruo interior que habita en cada individuo. Esta idea resuena con las palabras de Thomas Hobbes: «El hombre es un lobo para el hombre.»