La obra fue escrita a instancias de su hija
es evocadora y está impregnada de una pasión que logra transmitir tanto el dolor como la alegría de los recuerdos. Este libro no es un tratado teórico, sino un testimonio que invita a la reflexión sobre lo que significa ser niño en un mundo lleno de contradicciones.
Su estilo narrativo hace de esta obra una lectura accesible y conmovedora, ideal para aquellos interesados en la psicología infantil y la literatura autobiográfica.