La construcción de los personajes es sólida, especialmente la madre, quien se convierte en un símbolo de la esperanza y la resiliencia. El uso de la figura de Jesús también es un recurso interesante, ya que permite explorar la espiritualidad desde una perspectiva contemporánea, alejándose de las narrativas tradicionales.
«J.C. El Sueño de Dios» es una obra que invita a la introspección y a la conexión con lo divino. Miguel Aranguren logra tejer una historia que va más allá de lo literal, penetrando en los aspectos más profundos del alma humana.