La historia sigue a Jaime, un niño que decide plantar una bellota. Sin embargo, su esfuerzo se ve frustrado cuando una ardilla desentierra la bellota y se la come. A pesar de los fracasos iniciales, Jaime no se deja desanimar. A lo largo de su vida, continúa plantando bellotas, enfrentándose a múltiples contratiempos. Con el tiempo, se convierte en un anciano, pero nunca pierde la esperanza. Finalmente, la naturaleza triunfa, mostrando a los lectores el largo proceso de crecimiento de un árbol y la importancia de la perseverancia.