Este libro es una monografía introductoria a la obra de Joel-Peter Witkin, un fotógrafo controvertido y reconocido por su estilo único. La obra de Witkin se caracteriza por su capacidad de transformar el género del bodegón mediante la inclusión de cadáveres humanos y animales, así como partes del cuerpo, que son dispuestos en arreglos visualmente impactantes y bellos.
La obra de Witkin no es para todos; su estilo provocador y su elección de temas pueden resultar perturbadores. Sin embargo, esto es precisamente lo que hace su trabajo tan fascinante. Este libro se presenta como una puerta de entrada para aquellos que deseen explorar las complejidades de la condición humana a través de la lente de un artista que se atreve a desafiar las convenciones. La integración de la crítica de Eugenia Parry añade profundidad a la comprensión del espectador sobre el contexto histórico y artístico de Witkin.