En el siglo XVII, la comunidad sefardí de Amsterdam se convirtió en el eje principal del judaísmo hispano-portugués en Europa occidental. Este libro de Yosef Kaplan explora cómo estos sefardíes no solo sobrevivieron, sino que también prosperaron, anticipando los cambios mentales y dilemas existenciales del judaísmo durante la emancipación y la Ilustración.