En «Juego de Sombras», el lector es invitado a utilizar una linterna (idealmente un móvil) para proyectar sombras en la pared. A partir de estas proyecciones, los adultos pueden crear historias que capturan la atención de los niños, promoviendo así un ambiente de diversión e interacción. Este enfoque no solo estimula la imaginación, sino que también permite un vínculo emocional entre el adulto y el niño.