La obra de Sade ha suscitado un debate interminable sobre la moralidad, la libertad y la naturaleza humana. Aunque la crítica contemporánea puede considerar a «Justine» como un texto fundamental en la exploración de la literatura erótica, también plantea preguntas sobre los límites de la representación y la ética en la ficción.
¿Es posible que una obra tan cargada de contenido subversivo logre ofrecer realmente una lección de moral? ¿O simplemente se convierte en un espejo de las oscuras facetas del ser humano? La respuesta queda abierta al lector.