Este libro ofrece un análisis profundo sobre el papel que han jugado las
y identidad juvenil, haciendo hincapié en la importancia de las imágenes en la construcción de realidades sociales. La investigación se apoya en un análisis riguroso de las fuentes, lo que enriquece la comprensión de los fenómenos estudiados.
Este libro es recomendable no solo para académicos y estudiantes de sociología y comunicación, sino también para cualquier interesado en el impacto de la fotografía en la cultura juvenil y su evolución a lo largo del tiempo. La conexión entre las imágenes y la identidad social de los jóvenes es un tema que sigue siendo relevante en la actualidad.