La obra no cuenta con una trama convencional ni con una serie de personajes como en una novela tradicional. En su lugar, el protagonista es un narrador que se convierte en el vehículo de la introspección y la reflexión. A través de su voz, Kertész aborda su propia historia y su incapacidad para ser padre, una incapacidad que se convierte en un símbolo del sufrimiento humano.
«Kaddish por el Hijo no Nacido» es un libro que trasciende lo personal y se convierte en un relato universal sobre el dolor, la pérdida y la búsqueda de sentido. La obra de Kertész es un recordatorio de que la historia, con sus sombras y luces, sigue viva en las experiencias individuales de cada uno de nosotros.