En este increíble último capítulo de la saga más violenta y exagerada de los cómics, nos encontramos con una situación crítica. Hit-Girl se encuentra en prisión, lo que deja a Kick-Ass como el líder del grupo de superhéroes conocido como Justice Forever. Sin embargo, ser un superhéroe ya no es legal, y Kick-Ass debe enfrentarse no solo a la policía, sino también a nuevos y aterradores enemigos que amenazan su misión.